EVENTO FILIBERTO 2019 4
Vieques Struggle: A Digital Video Archive

SONIDO DEL DOCUMENTAL FILIBERTO

HOMBRE NO IDENTIFICADO:
… que aspiraba a lograr la independencia nuestra.

FILIBERTO OJEDA RÍOS:
Me duele en el corazón tener que admitir que me tienen que poner un grillete en la pierna. Ese es el sacrificio. Pero no obstante, la vergüenza no es para mí. La vergüenza es para ellos que tienen que recurrir a semejante artificio para poder ellos tratar de utilizar o tratar de intimidar a personas o a un pueblo. Son ellos que van a sufrir la humillación.

HOMBRE NO IDENTIFICADO:
… and he went on for a year, and on September 23rd, on Grito de Lares day, it was 1990, 1990, he cuts his ankle bracelet and escapes. I told my wife that night, the night before: “I’m going to bed tonight because tomorrow is el Grito de Lares, Ojeda has been for over a year with this bracelet, I’m afraid something is going to happen.” When I got up in the morning, I heard it on the news, that he escaped.

PERIODISTA:
¿Las condiciones en Puerto Rico en estos momentos, están propicias para esa situación, para una lucha armada?

FILIBERTO OJEDA RÍOS:
Yo creo que sí, yo creo que no hay otra alternativa. Porque, por ejemplo, ¿qué ha cambiado? Lo que ha cambiado es la maniobra yanqui, es lo que ha cambiado. ¿Pero el colonialismo acabó? No, es más peligroso ahora. Porque si usted se pone a analizar lo que está pasando en Puerto Rico en estos momentos, se da cuenta de que hay una estrategia yanqui, porque es una estrategia yanqui. ¿Por qué no se quieren retirar de Puerto Rico? Señores, retírense de aquí. Váyanse de este país, que este no es su país. Este es el país nuestro.

Entonces, cuando los pueblos luchamos para reclamar nuestros derechos, cuando los pueblos decimos “basta”, tenemos que reafirmarnos como seres humanos, tenemos que conquistar nuestro derecho, tenemos que imponer nuestro derecho, ah, entonces… “la violencia”.

Lo siento, eso es totalmente inaceptable. Yo, como puertorriqueño, reclamo ese derecho. Y prefiero morir en ese reclamo que vivir de rodillas.

BOB RABIN:
Un aplauso para Freddie. Entonces creo, los que quieran seguir. Los que necesiten salir, salgan por acá, pero Freddie está dispuesto a quedarse un tiempo, si alguien tiene preguntas o comentarios. Freddie, si tienes algo que quieres decir, quédense para seguir mirando los créditos unos segundos más.

FREDDIE MARRERO:
No sé si alguien tiene alguna pregunta. Yo puedo hacer un anuncio en lo que viene una pregunta, tenemos camiseta y el afiche oficial. Y también me pueden preguntar por qué tenemos todavía que vender camisetas y afiches teniendo la película completada. Esa es una pregunta interesante como productor, en tanto yo soy el productor. Y esta película está en DVD. A no ser que tengan alguna pregunta…

MUJER NO IDENTIFICADA:
¿Por qué no hay traducción de las personas que hablan en inglés?

FREDDIE MARRERO:
Bueno, la traducción la hay, pero técnicamente en esta proyección no era posible.

HOMBRE NO IDENTIFICADO:
Tú dijiste que él vino a Vieques por un rato cuando estaba en grillete. ¿Por qué vino? ¿Sabes algo de…?

FREDDIE MARRERO:
Bueno, las personas que interactuaron con él en Vieques, que hay algunas en el salón, pudiesen dar mejor fe de eso. Pero hay un momento que sale un cartel que dice que él hace vida pública por primera vez, o sea, por un tiempo, que al tener grillete él tenía que cumplir ciertas disposiciones, ¿verdad?, y eso le permitió viajar, conocer gente, su familia, nieto, como ponerse al día en muchas cosas. Y una de esas asignaturas fue Vieques. Aquí Zenón, Rabin, estuvieron con él acá.

CARLOS ZENÓN:
Sí, primero, que me habían dicho de… yo había hablado con Beatriz, y me había dicho del trabajo que tú habías hecho y, de hecho, lo bueno que está. Yo estaba en la isla grande cuando la estaban pasando en el área metropolitana, pero Aleida y yo no nos pudimos quedar. Me habían dicho que era fenómeno, pero no sabía que era una cosa tan completa como esta, tan bien hecha.

Sobre Filiberto puedo decir que sí lo conocí personalmente. Precisamente, cuando el huracán Hugo, que destruyó a Vieques, Filiberto estuvo en mi casa y Beatriz hizo un campamento, la compañera de él, al cruzar la casa mía, al cruzar la casa mía, que hay un espacio vacío, y creó un grupo de trabajadores, y ayudaron a todo Monte Santo, Beatriz y ese grupo de trabajadores, eh, a construir sus casas. Pero, Filiberto, yo lo co… de hecho, no tengo ningún problema en decir que en dos ocasiones me invitó a tener reuniones con él y las tuve. Lo conocí personalmente. Una persona extraordinaria. Él estuvo en mi casa y “mira, Zenón, lo que se pueda ayudar”, esto y lo otro. Conocí a Segarra Palmer también, toda esa gente, o sea, que no era ajeno para mí. Gente extraordinariamente bueno. Y puertorriqueño hasta el tuétano. Y el trabajo que tú hiciste, has hecho, mi hermano, me habían dicho que era tremendo, pero la verdad que está extraordinario. Te doy gracias. Y gracias a la gente, que no esperaba. Yo le había dicho a Beatriz que la fecha no era la mejor por Semana Santa, el Sábado, esto y lo otro. Oye, y la verdad que, le agradezco a toda esta gente que están aquí, que llegaron, que sí tenían interés en ver la película y conocer de Filiberto Ojeda. Gracias.

FREDDIE MARRERO:
Gracias a usted por compartir eso.

HOMBRE NO IDENTIFICADO:
¿Fue difícil lograr que los agentes del FBI cooperaran?

FREDDIE MARRERO:
Bueno, sí, fue difícil. Tomó trabajo. Y realmente yo los llamé de la nada. O sea, así, ellos recibieron una llamada de la nada, de la gente diciéndoles, pues “mira, mi nombre es Freddie Marrero, estoy haciendo un documental sobre Filiberto, me interesa hablar contigo, con tal otro, con tu jefe…”. Claro, al jefe de ellos directo nunca lo pude contactar. Y fue una relación de varias llamadas telefónicas porque ellos no estaban en Puerto Rico, tú no puedes decir “vamos a tomar un café”, que es usualmente lo que uno hace y va conociéndose personalmente. El teléfono, pues, te crea cierta distancia. Pero, nada, yo les hablé del propósito lo que era, claramente, cómo se llamaba el documental. El documental siempre tiene cambios de guion. No necesariamente el principio y el final están tan claros, pero sabían que era un documental sobre Filiberto y las otras personas que iban a hablar, que iba a hablar Segarra, que iba a hablar Hilton, porque ellos me preguntaron de esas cosas.

Los nombres de ellos yo los conseguí del extracto que se creo de la transcripción de los juicios, porque tantos juicios, todo eso quedó transcrito. Entonces, eran tantas y tantas páginas, y tantos nombres, que entonces lo que yo conseguí del servicio que tú ves ahí cuando estás navegando ahí en internet, que dice “contacta a tus amigos que estuvieron en tu clase de graduados”. Entonces, por 20 dólares al mes, puedes hacer search de personas. Pues, yo dije por un mes voy a buscar estos nombres que yo tenía en esta lista, que eran interesantes para la investigación, y los llamé. Entonces, yo estoy súper agradecido de que ellos finalmente se dejaron convencer. Luego de mi insistencia, ellos aceptaron que fuera el tándem. O sea, si se me salía uno de ellos, el otro se me iba a quitar. Entonces yo dije “bueno, si este está abierto y está fuera de Puerto Rico…”. Yo tuve que traerlos a Puerto Rico. También fue un poquito de cosas como medio de Guerra Fría, porque yo no estoy acostumbrado: “Ah, pues, tú me vas a traer a Puerto Rico, pero tú no vas a saber dónde yo me voy a estar quedando. Nos vamos a encontrar en tal y tal estacionamiento de tal lugar. Yo te voy a decir el día de la entrevista”. Porque ellos tenían miedo que yo compartiera la información con otra gente que ellos habían arrestado y no sabían si los Macheteros existían o no todavía. Y con justeza y franqueza para ambas partes, ni los que fueron coacusados ni toda esa gente, no ganan nada con hablar conmigo. Realmente no ganan nada porque yo no le estaba pagando a nadie por contarme la historia. Si yo traigo gente de afuera, obviamente les pagué lo que significa traerlos, porque sería el colmo que para colmo tuvieran que pagarse… Pero yo los traje en igualdad de condiciones. Y no tenían por qué hacerlo, lo hicieron, y la verdad que lo aprecio mucho por el valor histórico que tiene.

El FBI es uno de los grandes historiadores de la izquierda de Puerto Rico que, obviamente, hay que verlo con pinzas, porque no todo es fáctico o verídico, pero hay muchas cosas que sí sirvieron para esta investigación corroborándolas de otra forma. Y, sí, ese fue el método que se hizo, llamar, seguimiento. Y me imagino que ellos habrán buscado quién era yo. Sabían que era desobediente civil, sabían que había estado preso y, pues, vinieron y lo hicieron, y es una de las cosas que más me gusta del documental, porque crea una de esas cosas que cuando uno está escribiendo un guion trata de encontrar, que es el choque, el conflicto, porque si todo es muy parecido, se torna realmente un poco, pues, monotemático. Y esto le añade una pista que a mí me gusta. Hay gente que quizás se ofende, se han ofendido, y me lo han dicho, de que les di demasiado espacio a ellos en la pantalla. Porque ese discurso quizás ya está dominado por todo lo demás que uno ve en HBO, en lo demás. Pero yo entiendo que cumple un rol, que cumple un rol para mí importante, dramático, narrativo, y lo aprecio mucho y les agradezco nuevamente la aportación de ellos y todas las personas que me dieron su testimonio, incluyendo los que ya no están, como, pues, Cuchy Castro y don Quique Lucca, que ninguno pudo ver la película terminada.

BOB RABIN:
María Cristina tenía una pregunta.

MARÍA CRISTINA:
Usualmente se toma tiempo preparar, etcétera, un documental para luego producirlo, pero tú dices que el espacio de tiempo fue bastante, entonces, para que nos hables por qué, ¿no?, o sea, por qué tardó tanto.

FREDDIE MARRERO:
El documental, realmente, como comenzó rápido, de momento estalló y se dieron de frente muchas cosas a nivel de financiamiento. Comenzó rápido porque la primera propuesta que hicimos a lo que es el departamento del estado en Puerto Rico dedicado a los fondos cinematográficos, el Departamento de Desarrollo y Comercio, pues, tenía, bueno, en ese caso era la preparación de cine. Se hizo una propuesta y rápido fue aceptada y eso nos permitió tener un dinero de desarrollo de trabajar el guion, de empezar a identificar las fotos, de escanear las fotos del FBI, identificar incluso a estos agentes bien temprano. Y ese desarrollo que ellos nos dieron fue de nuevo avalado, el proyecto debía ser, era meritorio para pasar para producción. Y ahí sí que hubo un problema porque ya todo dado… unos fondos extranje… de Ibermedia, unos fondos extranjeros, cuando llegaban, los fondos del gobierno, estos fondos no llegaban, no llegaban, no llegaban. Y estos eran los tiempos de Fortuño y parece que hubo una intervención política de Fortaleza con esa entidad de la Corporación de Cine.

Nosotros tuvimos que demandar. Uno de los abogados que es muy querido y envuelto en la lucha de Vieques, Fermín Arraiza, él llevo este proceso. Y yo decía: “qué irónico que Filiberto se vio enfrascado en tantas luchas legales” y hasta haciendo su documental, ya no él en vida corporal, tuvimos que entablar un proceso judicial en torno a Filiberto. Eso retrasó mucho, pero se maduró, se siguió trabajando un poco la investigación. No quise desistir y decir “esto…”, sino que seguimos, y hay cosas que toman tiempo de más lograr y se aprovechó ese tiempo.

Les doy un ejemplo para terminar la contestación. Por ejemplo, otra persona que estuvo vinculada a la lucha de Vieques, Che Paraliticci, una vez me dijo: “Freddie, yo fui el primer periodista que entrevistó a Filiberto, en la cárcel, lo entrevisté en la cárcel, cuando lo arrestan. Yo tomé unas fotos y le grabé el audio…”, que salió un libro de él. Yo sabía que existía el libro, pero en el audiovisual la traducción más correcta es el audio porque yo quiero que escuchen a Filiberto. Y él me dijo “yo tengo ese audio, yo sé que yo lo tengo, pero no recuerdo dónde lo tengo”. Yo le di seguimiento: “Che, acuérdate del audio, me interesa”. Ya yo me había olvidado de Che y del audio porque también hay investigaciones que tú jalas, jalas, jalas, pero después no producen. Y un día, por este mismo revolú, pasaron años. Y Che me contacta: “Mira, Freddie, estaba metido en mi casa en unas cajas”… de esas mudanzas que uno hace cada diez años y barre con las cajas viejas… “y encontré el casete”. Y entonces yo dije: “Guau, qué increíble esto que, cosas que se pueden madurar”.

Así que tardó por esas razones, el documental se hizo… el principal financiamiento son dos préstamos, uno de Ibermedia de 80.000 dólares y uno de lo que fue la Corporación de Cine de 64.000. Entonces, la Corporación de Cine de Puerto Rico, si no se paga, el colateral es la película. O sea, la película yo la perdería después de 12 años, 13 años, el contenido de la película, de sus crudos y todo eso y puede ser reposeído por… Entonces yo estoy trabajando en el cine, vamos a sacar un DVD, o sea, el trabajo no termina, porque realmente yo quisiera, si voy a pagar un préstamo, realmente poder pagar ese. Porque yo quisiera que la película pueda ser usada para generaciones futuras. Porque administraciones de Puerto Rico, de diferentes partidos que se han turnado en el poder, ustedes entienden lo que estoy diciendo, pues, quizás les gustaría que la película… simplemente engavetarla, porque no tengo los derechos. Yo mismo, si quiero mostrarla en una retrospectiva, una muestra, yo tengo que pedir permiso para mi película si no les pago este dinero.

Y dentro del gran esquema de cosas, que la película tiene un presupuesto de 300.000 dólares, y el préstamo de Nuyorican Básquet fue 200.000, pues, yo pienso que un préstamo de 63.000, dentro del gran esquema de cosas, pues, yo tengo la utopía y la ilusión de que se va a poder repagar. No sé cómo, pero con… Y nada, entonces, estamos trabajando en eso, y estoy contento de cómo la película ha sido recibida comercialmente. Porque estuvo en Plaza las Américas, y fuimos arriesgados de lanzarla en Plaza, que es un público, pues, medio, lo que es un público medio y funcionó muy bien ahí. Y eso da cuenta de que es un documental que a muchos sectores, a muchas generaciones, a muchas ideologías les dice algo y tienen algo que encontrar ahí. Y entonces, por eso entiendo que tiene un valor de seguir mostrándolo. Alguien me pidió que le diera la cuenta de cuánta gente la ha visto. Yo no había contado eso, pero empecé a sumar todo lo de Plaza, todo lo de aquí y allá y me di cuenta: Pero no son tantas, como 15.000 personas. Dentro de todo, somos tres millones de puertorriqueños. O sea, me voy en la locura de que la pueden ver más puertorriqueños todavía. Así que, y está en cartelera, así que todavía pueden invitar gente de San Juan a verla.

BOB RABIN:
Déjame compartir algo, para que sepan que aquí en el archivo tenemos, entre otros documentos, una grabación de una presentación que hizo Filiberto, cuando tenía el grillete puesto y tenía… Nosotros hicimos peticiones al tribunal federal seis veces para que Filiberto viniera a Vieques a dar una charla en la escuela. Y la sexta vez nos dijeron que sí. Y vino una noche y se quedó en casa con el grillete, y Beatriz, y fue realmente una cosa, ¿verdad?, extraordinaria, por quién era, tener ese privilegio, ¿verdad? Pero en la escuela tuvimos, abrimos los salones, la escuela superior donde yo estaba trabajando, en el segundo piso había un espacio que abría, ¿verdad?, las paredes corredizas, y ese sitio se llenó, pero se llenó, y había gente en el pasillo y gente por todos lados. Y Filiberto habló como por dos horas y nadie se molestó. Era una cosa realmente excepcional.

Así que la grabación la tenemos, la digitalizamos, la tenemos en el archivo. Si en algún momento alguna persona quiere escucharla, escuchar una parte, puede pasar por acá. Y el otro documento, que no he hecho el esfuerzo de buscarlo y creo que está aquí en un gabinete… de documentos del campamento municipal, del Comité Pro Rescate y creo que está abajo en un archivo que no hemos trabajado todavía. Se comenzó hace poco. Un grupo de jóvenes grabó tres días con parte de… son miles y miles de documentos. En algún catafascio hay un documento de papel timbrado de Macheteros y la firma de Filiberto, dirigido a nosotros, la lucha de Vieques, donde él plantea, ¿verdad?, la importancia de la lucha armada históricamente en todo el mundo y en Puerto Rico, pero que en este momento él aplaude al pueblo de Vieques por haber adoptado una estrategia, que es la desobediencia civil, tan poderosa ante este enemigo. Y que era, para nosotros, pues, muy importante. Así que fue… de nuevo, ese documento está. El papel está en algún sitio, pero la grabación sí que la tenemos, si a alguien le interesa buscarlo, mirarlo, escucharlo, pues… Elba…

ELBA:
En el 92 él se quitó el grillete, ¿verdad?, y quedó prófugo…

FREDDIE MARRERO:
En el 90, en septiembre de 1990.

ELBA:
Tuve la oportunidad de conocer a Filiberto. No sé si estoy autorizada a decir en la casa de quién, pero fue en una casa, en el 95, si no me equivoco, y él era prófugo y estaba en un balcón, tomando un café, y con toda la tranquilidad y sin ningún tipo de… y una tranquilidad y una paz increíble, en Vieques. Yo creo que fue en el 95, si no me equivoco, y la reunión era sobre el tema de la Marina. Y estaba con un reportero, hablando sobre… me imagino que eran estrategias. Cuando yo lo vi, no lo reconocí en el primer instante, pero el señor era un caballero, bien, bien, muy agradable. Y cuando me cayó el… yo dije “guau, al lado de un prófugo aquí y con esta tranquilidad”, o sea, una tranquilidad, que nada de un prófugo.

HOMBRE NO IDENTIFICADO:
La casita en Hormiguero, ¿todavía está ahí?

FREDDIE MARRERO:
Sí.

HOMBRE NO IDENTIFICADO:
¿Y cómo está?

FREDDIE MARRERO:
Bueno, la familia, o sea, su viuda, Elma Beatriz, y hay un comité que le ha dado cuidado, le ha dado seguimiento para mantener esa propiedad lo más parecida al momento último en la que vivió, hasta el 23 de septiembre del 2005. Luego de María, incluso se hizo trabajo en los techos, se tuvo que cortar unos árboles. Y usualmente los 23 de septiembre invitan a que las personas lleguen y se acerquen y tienen algún tipo de evento. En el último yo fui y ellos hablaron abiertamente de la idea que tienen, el proyecto de convertirla en museo eventualmente. Y plantearon algunas ideas que están trabajando. No de una forma, quizás, inmediata, pero sí están trabajando unos planes de convertirla en una casa museo.

BOB RABIN:
Bueno, un aplauso.